viernes, 25 de mayo de 2012

Palabras más, palabras menos...

¿A alguno de vosotros le pasa lo mismo que a mí? Os cuento: tengo algunas palabras que me encantan y otras que no soporto. Así dicho es una tontada y ya está pero es que hay algunas que no me gustan pero otras que sólo pensarlas me dan grima...
Por ejemplo, la palabra delicia me gusta mucho, y la palabra delicioso, y me gusta cómo suena y cómo se escribe "delicious" aunque nunca en la vida use la palabra. Creo que tengo más palabras que me gustan pero hasta que no aparecen no lo sé. A ver... tintineo me gusta, y pitusa, torbellino, y un largo etcétera que ahora mismo no me vienen a la mente.
Ya, ya sé que es absurdo y ridículo pero nadie lo sabrá nunca! bueno... aparte de vosotros.
El problema llega con las palabras que me dan grima, porque son palabras normales y la gente no tiene culpa de que yo esté hecha polvo de la cabeza... A saber: jugoso, esponjoso (los diminutivos jugosito y esponjosito me matan, no sabéis lo que estoy sufriendo escribiéndolo), sabroso (idem), aaaaaaaaaaaaaaaargh, me va a dar algo! No puedo escribir más palabras desagradables... También me molestan muchísimo palabras mal pronunciadas como "asín" o "muncho" (que dicen algunas personas mayores como mi abuela)
Una amiga psicóloga me ha dicho mientras hablábamos de algunos de mis TOCs (como sufrir porque un cajón de un armario de otra persona en otra parte del país se quedó a un centímetro de cerrarse antes de que yo partiera) que la mejor terapia es la exposición. Tiene razón, no me importa practicarlo con los demás. no me importa dejar aposta las cosas mal para ver que no sucede nada, pero la exposición a lo de las palabritas me está sentando fatal!!!
Bueno, esto ha quedado bastante cutre porque iba (de verdad) a hacer una lista con las palabras que no soporto pero... me da mucha grima escribirlas!!! lo dejo en esas tres que son tan parecidas.

jueves, 24 de mayo de 2012

Dos cosillas...

Dos cosas:

- Me encanta la sensación que produce llevar una camiseta de Motley Crüe (por la mañana) y de Motörhead (por la noche) e ir escuchando Estopa en el mp3. Me siento una farsante y me encanta, voy descojonándome todo el camino, jijijiji.
- Me encanta aún más la facilidad con la que Blogger ha solucionado la manera de distinguir si eres un robot o no. Tanto problema en "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" y en varias novelas de Asimov para diferenciarlos y simplemente hay que copiar unas letras deformes en un casillero de verificación de comentarios para demostrar que no se es un robot. Y punto! Maravilloso...

miércoles, 23 de mayo de 2012

Mi madre.

¡Uf! ¡vaya nochecita!

Ha pasado mi madre por el bar a saludarme cuando iba camino a su casa. Normalmente me molesta que venga porque me entretiene y no me gusta que me entretenga trabajando, pero hoy la clientela ha permitido una charla con mi madre.
A ver... quiero condensarlo todo y no sé cómo... estoy preocupada. Mi padre está malito y tiene el ánimo por los suelos, por problemas de salud y por problemas económicos. No me apetecía lo más mínimo otra preocupación más pero mi madre, por su parte, lleva desde que se separaron hace ya 14 ó 15 años, estando "bien" (nunca bien de verdad) y mal. Mejorando en el trabajo, muy lentamente, mejorando en cuanto a relaciones sociales y aficiones pero muy perdida y con una obsesión insufrible por encontrar las cosas que a lo largo de su vida le han marcado y le han hecho hacer tal o cual cosa o le han impedido desarrollar tal o cual aspecto de su vida.
Me siento mal. Me parece una pérdida de tiempo todo eso que me cuenta: dudo que le ayude a solucionar su problema. Dice que no tiene ilusión por nada. Suena a depresión y la verdad es que mi madre ha tenido episodios muy largos que yo identifico como de depresión.
Me contaba que no encuentra nada que la motive para levantarse por las mañanas. A esto, yo le respondía que me parecía imposible que no tuviese ninguna ilusión. Le decía que yo tenía muchas muy mundanas, que seguro que ella tenía también. A esto me contestaba que casi todo el mundo tiene ilusiones materiales (Aclaro, yo tengo muchas: salir del embrollo en el que estoy, encontrar un trabajo que me mantenga sin depender de nadie, elegir qué hacer con mi vida, aprender a hacer infinidad de cosas que me encantaría aprender, disfrutar cada día de alguna persona de las que me importan, de un modo u otro, mejorar tal o cual aspecto de mi vida, viajar, ver aquella peli, leer aquel libro, y podría colapsar el blog... Me parece tan normal y natural todo esto que no concibo que el resto del mundo no piense igual).
Tras contarle mis ilusiones como ejemplo, me decía que son cosas materiales. Joder, son materiales relativamente. No quiero algo material, pero preciso que una película sea material para existir y que me proporcione placer mientras la veo (luego no recuerdo nada, pero durante ese rato soy feliz).
Pues a esto me decía que qué sentido tiene ser feliz si luego se termina. Yo ya me estaba crispando un poco ante tanta negatividad. "Mamá, las cosas terminan y luego empiezan otras. No acabas de ser feliz y te hundes en la mierda, te quedas neutra hasta la siguiente actividad, que tiene unas u otras influencias en ti. Cuando acaba el sol del día no viene un viento de menos 80 grados en una oscuridad completa. Sólo baja la temperatura y se quedan las estrellitas en el cielo, y mañana sale de nuevo el sol. Esta tarde acabé de ver una peli y se acabó esa felicidad, pero no me puse triste, me quedé normal y me puse a arreglarme para ir a trabajar".
Realmente no era necesaria esa "clase magistral" sobre felicidad: mi madre estaba hipernegativa y poco podría hacer yo...
El colmo de los colmos ya fue cuando se refirió a lo material de nuevo. "Pero mamá, entonces, ¿cómo es una ilusión no material?". "Pues no lo sé, pero hay personas que son felices con su propia existencia".
Aquí ya no he podido contenerme demasiado, "Mamá, eso es en los mundos de yupi. Por favor, piensa cuántas personas en el mundo pueden decir que son felices sólo con saber que existen y si eso no puede estar debido a un aprendizaje relativamente largo y a que tienen sumamente interiorizada una realización personal con su existencia cotidiana, es decir, a quien tiene asumido como natural las cosas que te he estado contando antes, pero extendido de tal manera que todo se difumina y esa persona no te puede enumerar las causas de su felicidad, de modo que: es feliz con su propia existencia. Mientras que llegas a ese punto, deja de buscar quimeras de ilusiones no materiales y céntrate en valorar tu cotidianeidad".

Es horrible, lo veo tan claro y mi madre tan oscuro... Nos entendemos tan mal... La quiero tanto... Jo, me encantaría salir de mi embrollo y que mi padre estuviera bien y mi madre estuviera bien y pudiera encargarme sólo de mí y no tener que preocuparme de mis padres (más que de quererlos, como a mi hermana!, pero que estén bien), al menos una temporada, hasta que se hagan mayores dentro de mucho tiempo.

Bueno, siento la chapa pero se lo tenía que contar a alguien!

sábado, 19 de mayo de 2012

Black boyfriend

Estando yo un poco alterada por equis cosas que no vienen a cuento, escuchaba esta canción, por razones totalmente azarosas. Al rozar el segundo 24 del tema se me puso la piel de gallina porque tuve la sensación durante apenas un segundo de que mi chico me decía que no pasa nada, que todo saldrá bien. Soy una ñoña, lo sé, y me encanta :)
 
Por cierto que, qué mal rollo da perder seguidores! Que no es que yo quiera tener muchos seguidores como objetivo en la vida, pero siempre es agradable. Y, claro, un día pierdes uno y empiezas a preguntarte qué has hecho mal en la vida y si habrá algún modo de conseguir su perdón y que vuelva al redil, aunque no tengas ni idea de qué seguidor es el que se quedó por el camino :D

lunes, 14 de mayo de 2012

Mientras tanto...

Bueno, para apartar el sabor amargo de la última entrada, vuelvo por aquí, antes de dormir.

Llevo dos o tres días con una idea/deseo rondándome la cabeza. Salir de trabajar y que me recojan (bueno, que me recoja una persona), con un ramo de flores, uno de esos sencillitos normales y corrientes, y me lleven a tomar una copa de vino tinto y un poco de comida italiana. Aclaro que eso, hoy por hoy es imposible, pero imaginarlo me hace casi tan feliz como vivirlo.

En su lugar he tomado una pizza congelada y una cerveza, en casa, sola, mientras veía una peli. Mejor plan, imposible. Pocas alternativas había mientras que llega una visita a Dino´s...

sábado, 12 de mayo de 2012

Las lágrimas son energía líquida.

Las lágrimas no se crean ni se destruyen, se transforman. Si no salen cuando toca, se transforman en un malestar profundo. Imagina un cuerpo, sentado en una silla junto a una mesa de escritorio, como estoy yo ahora mismo, pero imagínalo como esos muñecos de madera, que son modelos para artistas. De repente, el muñeco se lleva la mano a la conjunción de unos imaginarios ojos con una nariz, apretando para contener la tempestad: el muñeco se ha ido llenando de pena líquida y, bueno, irremediablemente, las lágrimas se abren paso. Según miro por la ventana, donde veo oscuridad, y un montón de lucecitas mortecinas, guardianas de la noche en este barrio, me pregunto cuántas personas más se encuentran en este momento llorando. Lo pienso porque, realmente, mi situación lleva siendo muy muy mala mucho tiempo, y no es peor porque determinadas personas se están haciendo cargo de mí, de lo contrario, estaríamos hablando de una situación límite; y, bueno, me preguntaba cómo serán estas noches para las personas que no tengan quienes les echen una mano. Es bastante duro sentirte desesperada, perdida, angustiada, estresada, atada a una situación que te hace infeliz, y llorar ahora, después de varios días sin sentir ni padecer, ignorando los sentimientos que me inundan, me hace pensar. Pienso que a veces me siento mejor cuando lloro, pero hoy no es el caso, la situación sigue siendo la misma, me dan las mismas ganas de llorar. Mejor no pensarlo más. Y también pienso lo que os decía. La cantidad de personas que, en esta época de crisis, habrán visto coincidir su ruina profesional con alguna ruina personal y que están resistiendo contra viento y marea, o que han sucumbido a la desesperación. Esto no es justo. En un mundo justo no se permitirían pies pisando cuellos. En un mundo justo al menos sólo tendríamos que hacer frente a los dramas humanos de la enfermedad y la muerte, como graves de verdad.

viernes, 11 de mayo de 2012